Tapón de bolígrafo Byc con su misterioso tapón en la punta.

Tapón de bolígrafo Bic con su misterioso tapón en la punta.

Hace algunos años los bolígrafos Bic tenían un solo agujero en la parte superior del tubo transparente en donde iba metida la cánula que contenía la tinta, el motivo no es otro que el de compensar la presión interna con la externa y permitir la salida de la tinta por la “punta”, ya que en caso contrario se podría hacer el vacío en el interior y no “pintaría”.

El otro agujero que fue incorporado más tarde, es el del tapón. Hay quién piensa que ese agujero no es más que un modo de ahorrar en plástico. ¿Cuando millones se habrán ahorrado Bic nada más que por suprimir el plástico de la punta del tapón? es un comentario que he escuchado en alguna ocasión.

Sin embargo, el motivo es otro, se trata de una medida de seguridad.

Retrocedamos en el tiempo, aquellos que tenemos algunos años y pensad: ¿Nunca os habéis puesto un capuchón de bolígrafo en la punta de la lengua y habéis hecho el vacío para que se quedara pegado a ella? Si nos hubiéramos tragado el capuchón, podríamos habernos asfixiado, y ese es el motivo del agujero en el extremo del tapón, evitar, no ser tragado, pero si, que en el caso de ocurrir, no se haga el vacío y la persona pueda seguir respirando.

Y ahora… ¡Lo más asombroso!

“Bic venderá bolígrafos ya mordido

La empresa francesa Bic, fabricante de los célebres bolígrafos de plástico con capuchón, ha decidido adaptarse a los hábitos de sus clientes y ofrecerá los nuevos Bic Cristal con los extremos ya mordidos. “Está claro que la gente los prefiere así, hechos una mierda y con restos de saliva”, explica un portavoz de la compañía. Con esta decisión, Bic tira la toalla en su intento de convencer a la gente para que no muerda sus productos. ”Es una batalla perdida contra el sinsentido. Nadie muerde los neumáticos de los coches ni las botellas, pero sí nuestros bolígrafos. No sabemos por qué pero a estas alturas nos da igual. Asumimos que nuestros clientes son imbéciles e intentamos ponérselo fácil”, insiste el portavoz.

La actitud de la empresa no siempre fue la misma. En 1954, su fundador advirtió a los consumidores de que “todos los bolígrafos que salen de nuestras fábricas me los restriego personalmente por el culo”. La estrategia fue inútil. La gente seguía mordiéndolos ajena a las amenazas.”

Evidentemente esta noticia es falsa, y ha sido publicada por “La actualidad del mañana El Mundo Today