Que en una muralla defensiva de una ciudad haya una torre no es nada extraño, lo que si les tuvo que parecer extraño a los cordobeses de la época es que esa torre no estuviera adherida a la muralla y sí a unos metros de esta.

La razón parece ser que era para proteger una puerta de entrada a la ciudad que había cerca de ella.

Pero como ante todo lo que el populacho no puede encontrarle una respuesta, se la inventa, o como en este caso, lo que hace es cambiar la realidad.

Torre de la malmuerta en la actualidad. Fotografía: Wikipedia.

Lo que ocurrió..

Don Fernan Alonso de Córdoba se había casado con doña Beatriz de Hinestrosa, que a la vez mantenía una relación con don Jorge de Solier y Fernández de Córdoba, que aunque por el nombre podrían parecer dos personas en realidad era uno solo, y que a la vez era comendador.

El marido se entera de los “trejemanejes” de su esposa cuando él estaba ausente, y en agosto de 1448, mata a Don Jorge, a su hermano don Fernando, que también era comendador, a su esposa doña Beatriz, y como parece ser que le pareció poco, asesinó también a tres criados.

Don Fernan huye de Córdoba, y aprovechándose de una dispensa real mediante la cual obtendría inmunidad si se mantenía durante un año en el frente de Antequera, salio sin castigo de aquella barbarie.

Como se transforma en leyenda…

Esto es un acontecimiento real, y el pueblo lo recoge, cambiando bastante la historia, viniendo a decir que vivía un noble y anciano caballero de la familia de los Gómez de Figueroa que se había enamorado locamente de joven Clara de Herrera, en contra de lo que todos podían pensar, las señorita dijo que sí a las intenciones del anciano de contraer matrimonio con ella.

Algunos ya empezaron a decir que era por la herencia que le dejaría el viejo, por lo que muchos jóvenes la cortejaban con la intención de que cuando muriera su marido, quedarse con ella y con el dinero.

El anciano al ver los galanteos de los caballeros con su dama, le entró un ataque de celo, aunque ella, hacía todo lo posible para evitar ese sufrimiento, y nunca salía a la calle si no era acompañada por su esposo.

Cuando los celos llegaron a su grado máximo, el marido acudió a una bruja para pedirle ayuda, esta le dio a beber un “potingue” que lo dejó dormido, y en sueños pudo ver a su joven y bella esposa retozando con un joven y apuesto joven.

El desenlace…

Aquel sueño fue el detonante para que nada más llegar a su casa apuñalara repetidamente a su esposa hasta causarle la muerte.

Arrestado el anciano, se puso a disposición del rey, dado que era de gran linaje tenía que ser juzgado directamente por él.

Durante el juicio, todos los testigos hablaron maravilla de la joven Clara y ninguno pudo demostrar que tuviera “líos” extramatrimoniales, todo lo contrario, su honradez no daba lugar a dudas.

El rey dijo que el asesinato de la joven había sido a causa del brebaje que le habían suministrado a su marido que provocó que estuviera fuera de sí, y no controlara sus impulsos.

El rey le obligó a vender todas su propiedades, a derribar la casa en la que había cometido el crimen, y construir una torre en ese lugar en homenaje a la “Malmuerta” de su esposa.

Así hizo, pero cuando fueron a construir la torre vieron que quedaba a unos metros de la muralla, por lo que pidieron permiso para construirla pegada a ella, permiso que no se le concedió.

Por este motivo, dicen que la torre de la Malmuerta, está separada de la muralla.

Y esta es la leyenda que surge de un hecho real.

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