El Heraldo de Madrid de fecha 23 de noviembre de 1934 publicaba la noticia de un duende en Zaragoza, España, que tenía entretenida a la población, exactamente dice así el artículo:

EN ZARAGOZA HAY UN “DUENDE” QUE TIENE DIVERTIDA A LA POBLACIÓN

En la cocina de una casa de la calle de Gascón y Gotor se escucha incesantemente una voz cuya procedencia ha sido imposible averiguar.

Zaragoza ciudad de España capital de la provincial de mismo nombre y de la Comunidad Autónoma de Aragón

Zaragoza es una ciudad de España capital de la provincia de mismo nombre y de la Comunidad Autónoma de Aragón

Las investigaciones que realizan la Policía y los técnicos son por ahora infructuosas. — Toda la ciudad ha desfilado por el misterioso edificio. — Ante la aglomeración de público los guardias dan cargas.– La casa es asaltada.– ¿Se trata de una “médium”?

ZARAGOZA 23 (5 t.)

Desde hace varios días un matrimonio joven con varios hijos de corta edad, que habita en la casa número 2 de la calle de Gascón y Gotor, denunció a la propietaria del inmueble y después a las autoridades hechos que consideran sobrenaturales y que se desarrollan en la cocina. Tanto una como otros, en los primeros momentos no dieron crédito a las manifestaciones que se les hacían; pero después de las investigaciones practicadas se ha confirmado la certeza de cuanto fue denunciado. Ni que decir tiene que la noticia de que en la indicada casa había “un duende” circuló rápidamente por la población y bien pronto se vio rodeada de curiosos, que eran contenidos a duras penas por la fuerza pública.

El fenómeno no puede ser más extraño. Baste decir que por tuvo de la chimenea una voz humana, al parecer femenina, sostiene pintorescos diálogos con las personas que le formulan preguntas y otras veces responde a conversaciones que sostienen las autoridades que están realizando investigaciones. Por el inmueble han desfilado policías, guardias, arquitectos municipales y gran cantidad de curiosos.

COMO SE PRESENTO EL “FANTASMA”

Hace aproximadamente seis o siete días, en ocasión en que se encontraba la sirvienta en al cocina, cuando se disponía a encender el fuego para preparar la comida, con un hierro escarbó entre las cenizas con objeto de limpiar el hornillo. A la muchacha le pareció oír un lamento prolongado; pero no le dio importancia, por suponer que partiría de alguna de las habitaciones de la casa. Continuó su tarea; echó carbón, luego unas astillas y , finalmente, unos papeles, y cuando con una cerilla se disponía a prender esta materia combustible quedó aterrada al oír la misteriosa voz que le decía:

  • ¡Por lo que más quieras, no enciendas, que me quemas!…

La muchacha, presa del terror, abandonó la cocina y marchó en busca de la inquilina del cuarto.

  • ¡Señorita! ¿Señorita!… En la cocina hay gente…
  •  ¿En la cocina?
  •  Sí, en la chimenea una voz me habla.

La señora de la casa, que en los primeros momentos se había alarmado en la creencia de que en su domicilio se encontraba gente extraña, al oír la aclaración hecha por la doméstica lo tomó a broma, diciéndole que eran alucinaciones suyas. Como la muchacha insistiese la acompañó hasta la cocina, y una vez allí exclamó:

  • ¡Ves como no hay nadie, tonta!
  • Sí, que hay – respondió la voz misteriosa – estoy aquí. Buenos días, señora.

Un grito de espanto se escapó de las gargantas de ambas mujeres, que huyeron a la escalera de la casa en demanda de auxilio.

La cocina de «la casa del duende», en Zaragoza. En ella se oían las vo- ces que durante varios días han apa sionado a Zaragoza. Cuando se movía el pasahumos que tiene en la mano la muchacha se escuchaban lamentos de dolor

La cocina de «la casa del duende», en Zaragoza. En ella se oían las voces que durante varios días han apasionado a Zaragoza. Cuando se movía el pasahumos que tiene en la mano la muchacha se escuchaban lamentos de dolor (Fotografía: Marín Chivite. Publicada en Mundo gráfico. 28/11/1934)

En el momento en que, despavoridas salían de la cocina, la voz añadió:

  • No os asustéis… María, ven…

A los gritos de las dos mujeres acudieron los vecinos de la casa, y al enterarse de lo que daba motivo a la alarma, en su mayoría creyeron también que se trataba de una alucinación o bien de una broma pesada. Numerosas personas se dirigieron a la cocina.

  • ¡Cuanta gente! – se oyó decir.

Todos se miraron sobrecogidos.

  • ¿Quién habla? – se atrevió a preguntar uno de los presentes.
  • Yo – respondió la voz.

Entonces, convencidos todos de lo extraño y misterioso del caso, decidieron poner en conocimiento de la Policía l oque sucedía. Enterado el fantasma de este propósito, lanzó una sonora carcajada, que dejó perplejos a todos cuantos allí se encontraban.

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Esta es la casa en que vivía el ser enigmático y fantasmal que durante unos cuantos días ha sido la inquietud de Zaragoza (Fotografía: Marín Chivite. Publicada en Mundo gráfico. 28/11/1934)

EL “DUENDE” HABLA CON LA POLICÍA.

También en la inspección de Vigilancia al recibirse la denuncia fue acogida con una sonrisa de incredulidad. ¿Quién pienso en estos tiempos en duendes? No obstante, fue enviado a la casa de referencia un inspector, acompañado de algunos agentes y guardias. Todos subieron al piso segundo. El cuarto está lleno de gente, que no se atreve a penetrar en la cocina y mantiene una lucha interna entre la curiosidad y el miedo. El inspector con los agentes penetra en la indicada dependencia. En la casa reina un sepulcral silencio.

  • Hola, señor inspector – murmura la voz al penetrar los representes de la autoridad en la estancia.

Uno de los policías se echa mano a la pistola y la voz exclama con marcado acento de angustia:

  • Guárdala, no saques eso…
  • Registrad la casa, y los tejados – dispone el inspector.

Los guardias salen a cumplimentar la orden y por el tuvo de la chimenea se oye decir.

  • Adiós.

Luego sale el inspector y despedido así:

  • Salud, señor inspector.

UNA INSPECCIÓN POR ARQUITECTOS MUNICIPALES.

calle duende zaragoza

A lo largo de todo el día, la calle de Gascón de Gotor se llenaba de curiosos con el afán de escuchar la voz del “duende” (Fotografía: Marín Chivite. Publicada en Mundo gráfico. 28/11/1934)

Como en la puerta de la casa se ha estanciado tan numeroso público que hace difícil contenerle a los guardias que prestan allí servicio se avisa la Gobierno civil para que e3nvíe mas fuerzas. En efecto, momentos después llegan parejas de Caballería e Infantería, que tiene que simular cargas para despejar.

Al mismo tiempo, informadas las autoridades de lo ocurrido, se dispone que marchen a la casa de la calle Gastón y Gotor, arquitectos municipales y albañiles para que sean empleados en caso de que se considere necesario. En los primeros momentos los arquitectos supusieron que la voz podía proceder de alguna casa lindante: pero la suposición fue descartada, toda vez que el edificio en que radica el misterio está totalmente aislado de otros inmuebles.

Se hace una inspección en los tabiques, en el suelo y en los tejados, que no da ningún resultado positivo.

Después penetran nuevamente en la cocina.

  • ¡Cuanto guardia! – exclama la voz.

Uno de los arquitectos se apercibe de que la voz parte del tuvo de escape de humos, y con los nudillos da en él unos golpecitos.

  • ¡Ay! que me haces daño.
  • A ver que diámetro tienen estos tubos – dispone el arquitecto.
Algunos vecinos de la casa misteriosa. Entre ellos, un chiquillo (x), con el que con- versó la voi del fduende»

Algunos vecinos de la casa misteriosa. Entre ellos, un chiquillo (x), con el que conversó la voz del “duende” (Fotografía: Marín Chivite. Publicada en Mundo gráfico. 28/11/1934)

La voz responde instantáneamente:

  • No se molesten, que tienen quince centímetros.

En efecto, así era.

En aquel momento un niño, asustado, rompió a llorar, y el “duende” con voz dulce le consuela:

  • No llores pequeñín, que no pasa nada.

UN DIALOGO

Mientras se realizaban las conocidas investigaciones, alguien en la cocina encendió la luz.

  • Apagad – ordenó el inspector.
  • No apaguéis – requirió la voz.

Mientras tanto todo el que salí y entraba era saludado y despedido con las conocidas palabras:

“Hola señor Fulano” “Salud”

Hubo un momento en que una de las personas que se encontraban presentes, dando muestras de gran nerviosismo preguntó:

  • duende zaragoza¿Quién eres?
  • No lo sé – respondió el misterio.
  • ¿Por qué haces esto?
  • No tengo la culpa.
  • ¿Quieres dinero?
  • No me sirve de nada.
  • ¿Quieres trabajo?
  • No.
  • ¿Eres hombre o mujer?

Pasan unos segundos y al fin responde:

  • Hombre.

En aquel momento penetraron en la cocina los guardias habían realizado la inspección de los tejado de la casa, y la voz, con acento indignado, exclamó:

  • ¡Cobardes! ¿Para qué tanta gente…, tanto guardia?

EL PÚBLICO ASALTA LA CASA

Mientras tanto en la calle se había desbordado la fantasía, y el público, en cantidad de varios centenares, intentó asaltar el edificio. Los guardias dieron una carga; pero, no obstante, consiguió entrar ne la casa una veintena de personas, que se dirigió a los tejados y comenzó a levantar las tejas en busca del fantasma; y hubieran terminado por destrozar toda la techumbre de no intervenir prontamente y expulsarles la fuerza pública.

AYER FUE EL DÍA QUE MÁS HABLÓ EL FANTASMA

Ayer, jueves, fue el día que el fantasma desplegó una mayor actividad. Comenzó a sostener diálogos con cuantas personas le interrogaban a las siete de la mañana y no cesó de oírse su voz hasta las diez de la noche, hora en que el “duende”, sin duda amigo de las buenas costumbres, se retiró a descansar.

SE SOSPECHA DE UNA MUCHACHA DE DIECISÉIS AÑOS

Los últimos informes aseguran que existen sospechas de que el misterio radica en una muchacha de dieciséis años, que vive ne la casa misteriosa y que, al parecer, tiene excepcionales facultades hipnóticas.

Aquí termina el artículo, que no tiene desperdicio, pero todavía se siguió hablando del tema, interviniendo el director del “manicomio”

heraldo de madrid duende zaragoza

Y aún se complica más cuando alguien dice que el duende le ha visitado.

Según e publica días más tarde, el presidente de la sección de medicina, remitió una nota a los periódicos de Zaragoza diciendo que el “duende” se había presentado en su consulta, y que le explicó que todo ese revuelo había sido para anunciar una empresa de la ciudad, pero que al comprobar todo lo que se había liado no se atrevió a hacerlo.

Sin embargo, la voz se siguió escuchando, hasta que cansados, los inquilinos de la vivienda decidieron abandonarla.

“El duende” dejó de hablar y a día de hoy, aún no se le ha encontrado una explicación.

Si quieres saber más misterios de Zaragoza visita: Un buen día en Zaragoza

Datos del artículo

  • Zaragoza es una ciudad y un municipio de España, capital de la comarca de Zaragoza, de la provincia homónima y de la comunidad autónoma de Aragón. Con una población de 664.953 habitantes en 2015 , es la quinta ciudad más poblada de España, tras Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla, concentra más del 50% de los habitantes de Aragón. (Wikipedia)