Corría el año de 1915 cuando la prensa española recoge lo el extraño caso sucedido en una vivienda de Valencia, España.

La noticia aparece publicada en el Heraldo de Madrid de ese año con el titular: “España pintoresca. Ruidos misteriosos.”

Ocurre en Valencia, más concretamente en la Plaza del Esparto, en donde según dicen, los vecinos del número 7, escucharon extraños y lúgubres ruidos en el techo y en el interior de las paredes.

Miles de personas se reunieron a las 12 de la noche con la intención de entrar en la vivienda y poder escuchar personalmente aquellos ruidos.

Como era de esperar, la casa no daba para tantas personas, por lo que tuvo que acudir la policía municipal a poner orden en aquel desconcierto, que más que provocar miedo provocaba diversión, tal y como describen en el Heraldo de Madrid:

«Como si se hubiese ensayado previamente, primero con sordina, luego a media voz y al fin a grito pelado, surgió un coro que cantaba, como los corrillo se niños:
¿Que será este ruido que pasa por ahí?”

A partir de ese momento fueron muchos los comentarios guasones que provocaron carcajadas entre la multitud.

El edifico fue revisado por la policía minuciosamente, sin encontrar nada que pudiera ser el causante de aquellos extraños ruidos, por lo que decidieron ir a una panadería cercana, cuyo dueño se negó a que fuera inspeccionada.

Todo parece indicar que se utilizaba una amasadora con un motor, y que el ruido de dicho motor, amortiguado por la construcción era el causante de tan extraño poltergeist.