“El viejo bandolerismo” es como llamaban en el artículo del diario “Ahora” de 1932 los asesinatos realizados por Francisco Flores Arrocha, conocido por “Periquito Márquez”.

Francisco Flores Arrocha nació en 1887 en el pueblo de Igualeja, de la provincia de Málaga, en el sur de España, el mismo pueblo en el que también nació el famoso bandolero Zamarrilla.

Su actividad delictiva comenzó comenzó bastante tarde, concretamente en 1932 cuando, al parecer por una cuestión de tierras, fue a asesinar a su suegro, Salvador Becerra, y se interpuso una hija de este, que a la vez era cuñada de Francisco, provocando su muerte de un disparo, huyó del lugar junto con su sobrino, Pedro Flores, para esconderse en la Serranía de Ronda.

Pero la cosa no quedó así, volviendo días más tardes para asesinar prácticamente a toda la familia del suegro.

Fotografía de Francisco Flores Arrocha tras ser abatido en un enfrentamiento con la Guardia Civil. La fotografía se publicó en el diario “La Estampa”.

Tuvo algún encuentros con la Guardia Civil, hasta que el 31 de enero de 1932 es acorralado, en el enfrentamiento mueren Francisco Flores y el Guardia Civil Teodoro López. Sin embargo, el sobrino, Pedro Flores consiguió escapar.

Sin embargo, los vecinos y conocidos de Francisco dudan de la noticia, y piensan que el que ha fallecido realmente ha sido un pastor del lugar, ya que Francisco era un buen tirador y nunca lo hubieran podido coger, y se comienza a rumorear que estaba escondido en el norte de África.

No se vuelve a saber nada de Pedro, hasta que a finales de enero, aparece para intentar matar a José Becerra “El Finacho”, y a su familia, por considerar que este había sido el que los había delatado a la policía. Tras un intenso tiroteo no lo consigue, y “El Finacho”, su esposa, y su hija de corta edad consiguen ponerse a salvo.

COMO RELATÓ LA PRENSA TODOS LOS ACONTECIMIENTOS…

EL VIEJO BANDOLERISMO
POR UNA CUESTIÓN DE INTERESES RESULTAN TRES MUERTOS
Y UNA NIÑA DE UN AÑO CON UNA HERIDA GRAVE.

Los criminales tirotearon a otros dos niños, que resultaron ilesos

Fragmento de la noticia dada por el diario “Ahora” en donde se cuenta los asesinatos de Francisco Flores y su sobrino.

RONDA, 30 (7 t.).—Hoy se ha tenido noticia en esta población de un drama desarrollado ayer en un sembrado del término de Parauta. Entre los vecinos de aquel lugar Salvador Becerra Flores y Francisco Flores Arrocha existían antiguos resentimientos, originados por un cuestión de intereses. En octubre del año pasado, Francisco trató de dar muerte a Salvador. Una hija de éste se interpuso entre ambos y recibió un balazo que le produjo la muerte instantánea. Francisco, después de cometer el crimen, para eludir la acción de la justicia, se internó en la serranía de Ronda, acompañado por un sobrino suyo. Ayer, cuando Salvador se encontraba arando, se presentaron Francisco y su sobrino y dispararon sobre él, dejándole muerto. Acudió la mujer de la victima, que también fue asesinada.
Una niña de un año llamada Isabel, recibió un tiro en la cabeza que le produjo una herida grave, y otros dos niños, que al presenciar la tragedia salieron huyendo salvaron milagrosamente sus vidas, pues los bandoleros dispararon reiteradamente sobre ellos, sin hacer blanco.
Después, los asesinos se apostaron en la carretera. Impidiendo que pudiera salir nadie del pueblo para llevar a Ronda la noticia del crimen. Esta mañana volvieron a internarse en la serranía Francisco y su sobrino, y poco después llegaba a Ronda la noticia del suceso, que se comenta
acaloradamente, pues significa el retorno a los tiempos del bandolerismo impune.

A finales de 1932 la Guardia Civil recibe la información de que los dos asesinos se habían refugiado en la caseta de un peón caminero en el Puerto de Madroño y que tenían a dos de los hijos del peón con ellos.

La Guardia civil y voluntarios del pueblo fueron con la intención de apresarlos pero la información no era del todo correcta, y aunque habían estado cerca, nunca llegaron a entrar en la caseta del peón ni a secuestrar a sus hijos. Tal y como se relata en la nota de el diario “Luz” de diciembre de 1932.

El diario “El Sol” de enero de 1933 cuenta con todo detalle como fue el enfrentamiento entre la guardia Civil y los asesinos Francisco Flores y Pedro Flores.

Sería en enero de 1933 cuando, por fin, consiguen acorralar a los dos asesinos en una cueva de la zona.

Junto a los dos criminales se encontraba un niño de corta edad, que resultó ser hijo de Francisco, que había ido a llevarles comida y municiones.

Dado que los asesinos no pensaban entregarse sin oponer resistencia, la Guardia Civil le pidió que dejarán salir al niño para evitar causarle daños.

Cuando el pequeño estaba a salvo, comenzó un tiroteo en el que resultó muerto el padre del niño, y Teodoro López, uno de los Guardia Civiles.

Pedro, a pesar de estar herido, consiguió escapar gracias a la espesa niebla que había.

El diario “El Sol” relata como Pedro Flores había jurado acabar con toda la familia Becerra y como intenta asesinar a uno de sus integrantes que iba con su esposa e hija de corta edad.

A finales de enero se vuelve a tener noticias de Pedro Flores cuando intenta asesinar a José Becerra y a su familia, creyéndolo autor de la denuncia de donde se escondía junto a su tío. El intento de asesinato falló, y solo José Becerra fue herido.

Hasta 1935 se ha encontrado referencia en la prensa a otros encuentros entre la Guardia Civil y Pedro Flores, incluso una actriz que viaja a su pueblo con la intención de entrevistarse con él, sin embargo, a partir de ahí desaparece, o al menos, no he sido capaz de encontrar más referencias a esta persona.