Si habéis visto la película el «El truco final» (así se llamó en España), recordareis que hay una series de juegos que se repiten continuamente: los aros chinos, el juego del pájaro en la jaula, el de la bala atrapada, … Sin embargo, la obsesión la alcanzan con las transposición del mago…

El Gran Lafayette dio que hablar hasta después de su muerte, cuando se encontraron que no era uno, sino dos

El Gran Lafayette dio que hablar hasta después de su muerte, cuando se encontraron que no era uno, sino dos

… Es decir el mago desaparece misteriosamente y más misteriosamente aparece en cuestión de un segundo en otro lado del teatro o escenario…

… Recordad que el duelo final de la película es por averiguar como uno de los protagonista hace ese juego…

La película me recordó a un ilusionista conocido como “El gran Lafayette”, vestido con ropa de rojo intenso, se envolvía en mitad del escenario con su capa, en cuestión de unos segundos, la capa caía al suelo y el público podía contemplar con asombro, que el mago se encontraba en una caja transparente colgada del techo.

Como en la película, la mayor obsesión de este mago, era guardar celosamente su secreto y a pesar de que viajaba con una compañía de más de 30 personas, nadie sabía como realizaba el truco, ya que cada uno participaba solo en una pequeña parte del juego, la necesaria.

En aquella época, estamos hablando del siglo XIX, los espectáculos de magia eran impresionantes, no solo en cuanto a su calidad, sino al material que tenían que transportar, y con ello también animales y Lafayette no podía ser menos.

Cartel publicitario de "El Gran Lafayette"

Cartel publicitario de «El Gran Lafayette»

Lo que nadie sabía es que Lafayette, tenía un doble que viajaba en trenes diferentes, y que antes de empezar el espectáculo se escondía en la cuadra con los animales y se introducía en una caja con doble fondo que unos trabajadores pondrían cerca de la caja transparente en la que aparecería más tarde.

Lo que nadie sabía es que Lafayette, tenía un doble que viajaba en trenes diferentes.

Un día, unos minutos antes de comenzar la representación, los establos salieron ardiendo, todos los animales que estaban en su interior iban a morir abrasados, animales de un incalculable valor…

… El gran Lafayette, que ya se encontraba vestido, no se lo piensa y entra en el establo en un intento de salvarlos, todo el mundo ve como su capa empieza a arder y en pocos segundos su cuerpo se ha convertido en una antorcha humana…

… Segundo más tarde, ante todos, ven como un hombre vestido de rojo, y con su capa intacta sale de entre el fuego… todos pensaban que Lafayette había vuelto a realizar uno de sus trucos…

Tumba de Lafayette ¿Quién está enterraedo realmente en ella?

Tumba de Lafayette ¿Quién está enterraedo realmente en ella?

… Aquel hombre aseguraba que él no era Lafayette, pero nadie le creía, pensaban que la gran perdida económica que le había supuesto el incendio le había hecho perder la cabeza…

… Hasta el final de sus días unos meses más tarde, insistía en que él no era Lafayette y que la documentación la había perdido en el incendio del establo…

… A pesar de ello, sobre la tumba de aquel hombre, aparece el nombre del mago… O al menos eso cuenta la leyenda, porque parece que la historia realmente no fue así, pero de este modo tiene el toque de misterio que acompaña a los magos… (Ver sección «Que dijo la prensa de la época»)

QUE DIJO LA PRENSA DE LA ÉPOCA…

Portada de la revita "Ecos artísticos" del 5 de agosto de 1910.

Portada de la revita «Ecos artísticos» del 5 de agosto de 1910.

 

 

Ecos artísticos, 5 de agosto de 1910.- Alución a Lafayette y sus adversarios.

«El artista De Biere, célebre ilusionista, ha puesto un leopardo en uno de sus grandes trucos de ilusión á fin de contender con sus dos compañeros que en la actualidad pleitean. Estos son Lafayette (con su león) y Goldin (con su tigre), de los que ya dio cuenta ECO ARTÍSTICO en esta misma sección.

De seguir en esta forma, pronto veremos los teatros convertidos menageries.»

(NOTA: «Menageries», lo que hoy llamaríamos un zoológico)

Lafayette era considerado como un extravagante, una prueba de ello aparece en "El Heraldo de Madrid" de 1911

Lafayette era considerado como un extravagante, una prueba de ello aparece en «El Heraldo de Madrid» de 1911

El Heraldo de Madrid, 14 de mayo de 1911. Lafayette y su perro.

«(…) los actos de Lafayetíe (…), sino el que ha muerto en el Incendio del music-hall de Edimburgo).

Lafayétte era ilusionista y tan amante del pacifismo, que estaba loco por su perro.

En la puerca da su casa de Tavistock Square, en Londres, se leía: “Aquí viven el gran Lafayetta y su perro Beauty.» y el perro era el amo. Este murió poco antes que Lafayétte, y el gran ilusionista había dispuesto que los enterraran Juntos.

¡Pedir ser enterrado con un perro y abrasarse vivo por salvar á un caballo! Vengan otros ejemplos de humildad y de misericordia. (…)»

 

El diario "El Globo" del 15 de mayo de 1911 describe como se descubrío el error, y como habían confundido los cuerpos en el incendio.

El diario «El Globo» del 15 de mayo de 1911 describe como se descubrío el error, y como habían confundido los cuerpos en el incendio.

El Globo, 15 de mayo de 1911. La historia del incendio y fallecimiento de Lafayette y como se descubrío la equivocación.

«LA TRAMPA DE UN ILUSIONISTA

Una catástrofe la descubre.

Londres.—En todo el Reino Unido de la Gran Bretaña era popularísimo y admirado el artista conocido por «Gran Lafayette.

Trabajaba en ilusionismo y alta prestidigitación y maravillaba á los públicos con sus trucos ingeniosos y sorprendentes.

Transformábase con tal rapidez, que ni Bregoli podía comparársele.

Uno de sus números de más efecto era su desaparición de la escena, para aparecer casi instantáneamente en un palco cualquiera del teatro, vestido de otro,modo.

El público no comprendía cómo hacía tales cosas y le aplaudía asombrado, últimamente trabajaba en el teatro de

Edimburgo, que fue devorado por las llamas la semana pasada.

Cuando se inició el fuego, el «Gran Lafayette» estaba en escena todavía.

Bajaron el telón ¡y él quiso salvar sus espléndidas decoraciones y parte de la maquinaria.

Su empeño le costó la vida.

Su cuerpo fué descubierto bajo un montón de escombros humeantes.

Abierto el testamento del infortunado artista, vióse que ordenaba incinerasen su cadáver.

Así fué hecho.

El cuerpo fué enviado Glasgow, y allí, en un horno crematorio, le redujeron á cenizas.

Cuando se iba a proceder al entierro de este, súpose, que, 1os trabajadores que descombran el solar donde se alzaba el incendiado treatro habían descubierto un nuevo cadáver.

Lo artistas supervivientes acudieron á verlo y retrocedieron luego asombrados.

Estaban delante del verdadero cadáver del «Gan Lafayette».

No había duda posible el cuerpo estaba vestido con el traje que lucia el artista cuando empezó el incendio y cayó el telón.

Entonces, ¿quién era el infeliz cuyo cadáver incineraron?

Y tras muchas investigaciones se ha averiguado lo siguiente:

En la compañía de ilusionistas que Lafayette dirigía, y de la que era el principal número, figuraba un tal Richard, hombre de edad indefinible.

Se parecía mucho á Lafayette, pero siempre estaba encorvado y sus cabellos eran, rubios.

Richard era el que reemplazaba á Lafayette cuando éste desaparecía para reaparecer en un extremo del teatro.

Su pelo no era rubio, sino negro; pero ordinariamente tenía puesta una peluca, que sólo se quitaba en el momento de trabajar.

Su encorvamiento era también falso. Lo fíngía para que nadie se fijase en él y dedujera de su semejanza con Lafayette consecuencias dañosas para los trabajos del artista.

Richard murió en un pasillo del teatro cuando, terminado su trabajo iba á su cuarto á ponerse su peluca rubia.

Y su cadáver fue el qué incineraron creyéndolo el de Lafayette»

Conjurers' monthly magazine

ENLACES DE INTERES SOBRE EL ARTÍCULO

http://josemariapalma.blogspot.com.es/2008/04/el-gran-lafayette.html

http://www.loradelrio.com/index.php/anecdotas/406-el-gran-lafayette-y-su-doble