La partida de Sierra y Olivencia o como también se les denominó: Los niños de Guadix, en una analogía a los niños de Écija, surgieron durante el reinado de Alfonso XII. Seis presos escapados de la prisión de Guadix se unen para formar una cuadrilla de bandoleros.

Afortunadamente, la localidad de Guadix es más conocida por sus casas cuevas que por acontecimientos como los que ocurrieron durante las "travesuras de los niños"

Afortunadamente, la localidad de Guadix es más conocida por sus casas cuevas que por acontecimientos como los que ocurrieron durante las “travesuras de los niños” – crédito imagen: leyendasyfabulas.com

HISTORIA

En 1880 se produce la fuga de seis presos de la cárcel de Guadix (Ver nota 1), “Enseguida de escapados ya están organizados, sin perder tiempo para actuar en robos, atracos, chantajes, etc. en todo el territorio, especialmente rural, de su demarcación, que son los montes y cortijadas de la zona de Guadix, en donde pronto les surgen cómplices y encubridores. Actúan en grupo o por parejas, pero escapan individualmente, y su actividad es múltiple y simultánea, aquí y allí, sincronizada y sin previo aviso, pero sí violenta y contundente “(1)

Tuvieron un periodo de actividad muy corto, menos de un año, pero su osadía les llevó incluso a cantarle una serenata al jefe de la policía de Guadix, y a ir por la calle detrás del comandante de la guardia civil cantandole y tocando instrumentos musicales, a la vista de todo el pueblo que los conocía, como si de un pasacalle se tratara.

En abril de 1881, son sorprendidos en un cortijo, acorralados se niegan a salir, dejando libres a los propietarios, en ese momento las fuerzas del orden, teniendo dominada la situación y para evitar más bajas entre ellos,  se les ofreció la rendición con la promesa de que no les ocurría nada, a lo que se negaron, por último, la guardia civil recurrió a algo extremo para obligarles a salir, incendiaron el cortijo, cosa que no amilanó a los bandidos.

Cuando los miembros de la benemerita consiguieron entrar, se encontraron solo los cuerpos de dos de sus miembros carbonizados.

Los jefes de la banda eran Rafaél Olivencia y Juan Jimenez Sierra, de ahí que se conociera como la partida de Sierra y Olivencia, de quienes eran los cuerpos carbonizados encontrados por la Guardia Civil, que había decidido pagar ellos mismo la reconstrucción de la casa si el gobierno no se hacía cargo de ello. (Ver: “Que dijo la prensa de época…”, diario “El Imparcial” del 9 de abril de 1881 en el que se cuenta con “todo lujo” de detalle como fue ese último enfrentamiento entre la guardia civil y los bandidos. La descripción que se hace de lo ocurrido es extensa pero merece la pena.)

El modo en que se produjo la muerte de Olivencia y Sierra tuvo críticas en determinados sectores. (Ver: “Que dijo la prensa de la época…”,  publicación “La Iberia” del 10 de abril de 1881.)

El resto fueron apresados posteriormente.

Los integrantes de la cuadrilla fueron, según algunas fuentes eran los que se mencionan, aunque en realidad, estos fueron los que se fugaron del penal:

Juan Jiménez Sierra
Rafael Jiménez
Rafael Olivencia Cárdenas
Juan Serrano Serrano
José Fernandez Vázquez
José Valero Valverde

QUE DIJO LA PRENSA DE LA ÉPOCA…

ACLARACIÓN: Es difícil encontrar tanta información en las hemerotecas sobre bandoleros, sin embargo en esta ocasión es fácil seguir las andadas de esta cuadrilla, a través de la prensa, en especial de Sierra y Olivencia que tuvieron que ser dos elementos de mucho cuidado, pero que cuando ya se veían perdidos hicieron un acto de humanidad al  decidir dejar libre a una familia en lugar de parapetarse en ellos. 

En la Iberia del 13 de octubre de 1880 se hace una descripción de la cuadrilla de Sierra y Olivencia.

En la Iberia del 13 de octubre de 1880 se hace una descripción de la cuadrilla de Sierra y Olivencia.

La iberia, 13 de octubre de 1880:

“Hé aquí el personal de que se compone la gavilla de malhechores que se fugó de la cárcel de
Guadíx y que campea en la provincia de Granada:

«Bandido 1.°: Juan Jiménez Sierra, de 20 años de edad, pequeño, bien parecido, con bigote, de ojos azules, voz atiplada y falto de la primera falange del dedo menor dela mano izquierda.
Bandido 2.’: Rafael Jiménez, de 24 años de edad, mediana estatura, enjuto de carnes, moreno y de brillantes ojos.
Bandido 3.’: Rafael Olivencia Cárdenas, de 26 años de edad, alto, robusto, nariz remilgada y frente estrecha.
Bandido 4.”: Juan Serrano Serrano, de 30 años de edad, alto, seco, moreno y de larga nariz.
Bandido 5.°: José Fernandez Vázquez, de 40 años de edad, alto, enjuto y de barba negra y corrida; y José Valero Valverde, bajo de cuerpo, recio de músculos, de color moreno, de cara redonda y barbilampiña.»

Hé aquí también los hechos de armas conocidos oficialmente que han realizado estos guapos:
«1.º Un robo de poca importancia, según telegrama del gobernador de Granada, recibido anteayer.
2.º Referencia de el Defensor de Granada:
«Se dice que en la noche del 5 intentaron asaltar la casa de un señor opulento que vive en las Cuevas de la Carrera, y que es conocido allí por el apodo de Borlas: se
añade que el dueño de la casa disparó algunos tiros sobre los facinerosos:la verdad es que se produjo un escándalo de primer orden, y que escapáronse los presos con la mayor sangre fria.»
3-º Referencia del gobernador de la provincia con fecha 11 del actual:
«Los cinco fugados de la cárcel de Guadix han herido y robado la noche anterior al juez municipal de Jovellas en su misma casa.»
Otro detalle sobre esta partida, tomado de un periódico de la localidad:
«La última fuga de presos de aquella cárcel ha dado á los campos un contingente de cinco ó seis criminales, que unidos á otros cinco ó seis que, según rumor público, vagaban por aquellos contornos procedentes del penal de Cartagena, constituyen un verdadero núcleo de fuerza de gentes que, estando fuera de la ley, se atreven á todo.
El vecindario de Guadix es presa del terror; nadie duerme tranquilo, y todo el mundo teme ver llegada su hora de un momento á otro. Es de presumir que la primera autoridad de la provincia, informada con exactitud de los hechos, proceda enérgicamente y extirpe el terror que alarma á los aceítanos.»”

ACLARACIÓN: “Aceitanos” son los naturales de Guadix

 

Extraña referencia publicada en "Satanas" el 23 de octubre de 1880

Extraña referencia publicada en “Satanas” el 23 de octubre de 1880

Satanas, 23 de octubre de 1880:

“Los bandidos de Guadix han anunciado el secuestro de un propietario de Calahorra.
El colmo de la habilidad de los que manejan bien el taco.
Tiran cantando las jugadas.
Supongo que esos bandidos habrán repartido prospectos.”

El siglo futuro, 25 de octubre de 1880:

ACLARACIÓN: “Correspondencia” o “La Correspondencia” es otro diario de la época. Se emplea la palabra “general” como sinónimo de “publicación”

El 25 de octubre de 1880, la publicación "El siglo futuro" comenta un enfrentamiento entre la Guarid Civil y los niños de Guadix a la vez que critica a la publicación "La Correspondenica"

El 25 de octubre de 1880, la publicación “El siglo futuro” comenta un enfrentamiento entre la Guarid Civil y los niños de Guadix a la vez que critica a la publicación “La Correspondenica”

“Parte oficial de la última batalla sostenida en territorio de Almería entre la Guardia Civil y los escapados de Guadix, dado por el general Correspondencia.
«Las fuerzas da la Guardia civil, en perascucion de los presos fugados de la cárcel de Guadix, habían tenido un encuentro con dichos criminales en Dalias, pueblo de la provincia de Almería. Decíase que los malhechores no habrán podido ser capturados por haberse dado á la fuga precipitademente, pero que han dejado en poder de las fuerzas perseguidoras efectos y municiones. Créese fundadamente que los fugados no tardarán en caer nuevamente bajo la acción de los tribunales, pues la Guadia civil no descansa en su propósito de capturarlos.»
Se creerá fundadamente que los fugados no tardarán en caer nuevamente, con todos los mentes
que quiera La Correspondencia; pero lo que es el que la Guardia civil tenga propósito de capturarlos nos parece poco.
Y de seguro que también les parece poco á los habitantes del país (…)”

 

26 de diciembre de 1880, uno de los fugados es apresado, según "La iberia"

26 de diciembre de 1880, uno de los fugados es apresado, según “La iberia”

La Iberia, 26 de diciembre 1880:

“Uno de los cinco presos que se fugaron de la cárcel de Granada ha sido capturado. Los cuatro restantes se darán la mano con los que se evadieron de Guadix, y formarán una partidita que ocupará mucho tiempo á la Guardia civil, y que hará sentir á los pacíficos habitantes de las comarcas por donde extienidan sus correrías.”

 

La osadía de Sierra y Olivenza les lleva a darle una serenata al jefede la policía de Guadix y seguir cantándole al comandante de la Guardia Civil

La osadía de Sierra y Olivencia les lleva a darle una serenata al jefede la policía de Guadix y seguir cantándole al comandante de la Guardia Civil

El imparcial, 7 de enero de 1881:

“Según afirma El Defensor de Granada, dos bandoleros recientemente fugados de la cárcel de Guadix han llevado su osadía hasta el punto de dar una serenata dentro de esta última población al jefe de los municipales, y seguir al comandante de la guardia civil desde
su domicilio al cuartel, cantando coplas al son de sus guitarras.
El Defensor dice: «Los bandoleros, acompañados de algunos individuos de Guadix, pasearon las calles de la población cantando, atropellando á los transeúnte y distribuyendo palizas á todo el que tuvo la negra fortuna de encontrarse con ellos: después desarmaron a un vigilante nocturno, se oyeron infinidad de detonaciones y la ciudad entera se alarmó de un modo inconcebible.”

El Libral del 9 de enero de 1881

El Libral del 9 de enero de 1881 habla del acto de dos fugados de la carcel de Guadix, seguramente se refiera a Olivencia y a Sierra.

El Liberal, 9 de enero de 1881:

“Según telegrama del gobernador civil de Granada,recibido anoche, los dos fugados de la cárcel de Guadix han incendiado en la noche del 7 los espartos del coto llamado del Conejo.
El teniente coronel da la guardia civil ha salido para dicho punto. Se ignoran las pérdidas causadas por el incendio.”

 La Iberia, 9 de enero de 1881:

“El Cronista, con el objeto de disminuir la deplorable impresión producida en el público por los recientes sucesos de Guadix, extraña que la prensa de Madrid haya escrito artículos de fondo para aterrar — dice — á las gentes honradas.
El telegrama trasmitido por el gobernador de la provincia no rectifica, sin embargo, el hecho de que los dos criminales fugados de la cárcel de Guadix se encontraran entre los que recorrían la población ni los demás hechos allí ocurridos, lo que prueba una vez más la falta de vigilancia que existe en Guadix; y nos parece poco todo lo dicho para censurar la conducta de las autoridades de aquella villa porque más merecen por la indiferencia con que miran la tranquilidad y sosiego del vecindario.
Entre tanto los dos criminales siguen campando por sus respetos; entrarán y saldrán en la población cuando lo tengan por conveniente, y los vecinos honrados permanecen en el estado de alarma consiguiente.”

"La Iberia", 18 de enero de 1881, enfrentamiento entre los niños de Guadix y la guardi civil, así como dura critica al gobierno por no poner remedio al asunto de los bandoleros.

“La Iberia”, 18 de enero de 1881, enfrentamiento entre los niños de Guadix y la guardi civil, así como dura critica al gobierno por no poner remedio al asunto de los bandoleros.

La Iberia, 18 de enero de 1881:

“Continúan los bandidos de Guadix haciendo de las suyas.
Hé aquí las nuevas noticias que de ellos nos da El Defensor de Granada:
«Se ha confirmado la noticia que dimos ayer á los lectores al negar que los bandoleros se hubiesen internado en el territorio de Jaén: están en la provincia de Granada y en las inmediaciones de Guadix.
Según despachos telegráficos que recibimos ayer, ha habido otra escaramuza entre los  prófugos y un destacamento de la Guardia en las cercanías de Huélago, pueblo del partido de Guadix.
El encuentro ocurrió el dia 12, á las cuatro y media de la tarde, en el barranco de las Orejas. Cruzáronse algunos tiros entre los civiles y los bandoleros, sin conseguir el menor resultado. La noche se vino encima, y á favor de la oscuridad los prófugos se dieron á la fuga protegidos también por las escabrosidades del terreno y por los inconvenientes del horroroso temporal que reinaba. Continúa lá persecución.»
Y por si no fuera bastante este escándalo, agreguen nuestros lectores el referido por La Corespondencia de anoche en las siguientes líneas :
«Dias pasados penetró en Castrillo de Don Juan , partido de Baltaná» , una cuadrilla de 20 hombres armados, asaltando la casa de D. Maximino H. Calvo. Rompieron las puertas con hachas y le robaron 1.000 duros en metálico, una corona de plata, dos relojes de bolsillo, dos escopetas y varios otros efectos, infiriendo varias lesiones graves al dueño de la casa y á su señora.»
Los comentarios son inútiles después de cnanto hemos consignado al referir sucesos análogos y la ineficacia que producen en las esferas del Gobierno.”

El Imparcial, 9 de abril de 1881:

"El Imparcial" relata con todo lujo de detalles el enfrentamiento entre la guardia civil y dos miembros de los fugados de Guadix. Detalle curioso es que los propios guardia civiles propusieron pagar la reconstrucción del cortijo si el estado no se hacía cargo de ello.

“El Imparcial” relata con todo lujo de detalles el enfrentamiento entre la guardia civil y dos miembros de los fugados de Guadix. Detalle curioso es que los propios guardia civiles propusieron pagar la reconstrucción del cortijo si el estado no se hacía cargo de ello.

“La prensa granadina trae curiosos detalles sobra la muerte de los bandidos de Guadíx, anunciada oportunamente por el telégrafo.
Sabedor el capitán Tafalla de que los prófueos tenía costumbre de recogerse en la cortijada de Agustino, cerca de la Peza, determino sorprenderlos, y acto seguido hízose acompañar del teniente D. Juan de Arcos, y el cabo Fernandez Martin, de trece guardias, del alcalde del pueblo y de dos hombres mas.
Como el camino se hallaba intransitabile, llegaron al cortijo fatigados. Cercáronle después de saber positivamente que en él estaban Sierra y Olivencia; estos se parapetaron y se rompió el fuego por una y otra parte, no cesando en toda la noche.
Pero dejemos hablar á el defensor de giranada;
«Los bandidos se defendían como tigres; los guardias atacaban como héroes. La lluvia caia á torrentes.
»El aire de la Sierra, cargado de partículas de hielo, cortaba como un cuchillo.
—»|Alerta: ¡Alerta!—repetían los guardias á menudo,
A fin de atamorizar á los bandoleros, y á cada ¡alerta! seguíase un disparo.
Los prófugos, dentro del cortijo, llegaron á creer que les sitiaba todo un batallón.
—»¡Ya llegó nuestra última hora! — dijéron al cortijero.—
Esta noche dormimos en la Eternidad.
»El fuego siguió hasta las cuatro de la madrugada.
»Oyéronse lastimeros gemidos en el interior de la casa. Preguntan los guardias qué ocurre, y se les contestó que el dueño del cortijo, su esposa y sus cinco hijos deseaban salir. Entonces se suspendieron momentáneamente las hostilidades, y aquellos abandonaron el caserio. La mujer estaba en cinta: los pequeñuelos, asustados, lloraban desesperadamente.
»A coutiuuación reanúdase el combate el fuego que hacían los bandidos era horroroso: las balas de los perseguidores se embotaban en los muros. Intimados los profugo a rendirse, contestaban con injurias.
—Antes nos haran pedazos — decían.
»Sé resolvió incendiar el cortijo, á fin do no tener bajas sin resultado. La fuerza convino en costear da su peculio la reconstrucción si el Estado no lo hiciese por su cuenta,
»El guardia Agapito Cilera Salvador llegóse hasta la pared con el propósito de abrir una brecha: al segundo golpe de azadón, una bala lo rompió el brazo por dos partes, otra le atravesó el vientre. Tan graves fueron las heridas que de sus resultas falleció ayer el
infeliz.
»Eran las nueva de la mañana. Se comprendió que había» que adoptar medios extremos. Envióse por petróleo á Guadix y Güejar Sierra, continuando en el ínterin el asedio y vigilancia. A las cinco de la tarde, se presentó alcalde de Güejar Sierra con quince hombres y dos latas de petróleo. La operación que se pensaba hacer era muy difícil y arriesgadísima; todos, sin
embargo, se ofrecieron.
»El guardia seguudo Gabriel Castro Peña, con un valor heróico y con una agilidad pasmosa, se subió por la pared al tejado del caserío. Desde allí roció los muros, las puertas y un gran montón de leña con el inflamable aceite, vertiendo una lata por la chimenea.
Se prendió fuego á un costado, descendió el guardia por otro; las llamas rodearon siniestramente el edificio.
»Los bandoleros no mudaron de opinión: con loca audacia persistían en morir antes que rendirse. El cortijo quedó hecho cenizas. Cuando el teniente coronel procedió á registrar los escombros, hallóse dos cadaveres calcinados, y junto á ellos un fusil Remington, otro Berdan, una pistola de dos cañones y algunas Cápsulas.
»E1 coronel Soto acudió con su fuerza al sitio del suceso, inmediatamente que de él tuvo noticia. El capitan Tafalla se portó con indecible arrojo, y el teniente Árcos hizo prodigios de valor, tenacidad y astucia, demostrando un gran corazón y un profundo conocimiento del país. Los demás guardias rivalizaron en bravura, distinguiéndose el infeliz Cilera y Gabriel Castro.
»Además del guardia muerto, hay otro herido y contusos el capitán Tafalla y eL teniente Arcos. Los prófugos hicieron mas de 100 disparos.»”

 

La Iberia del 10 de abril de 1881, critica duramente a quienes consideran que los representantes de la ley no pueden usar determinados métodos en la captura de los bandidos.

La Iberia del 10 de abril de 1881, critica duramente a quienes consideran que los representantes de la ley no pueden usar determinados métodos en la captura de los bandidos.

La Iberia, 10 de abril de 1881:

“El Tiempo, órgano defensor del Gobierno que existia al frente del pais en los dias en que se fugaron de Guadix los dos bandidos que tales crímenes cometieron burlando la persecución de los agentes de la autoridad conservadora, se ocupa en los siguientes términos,del exterminio de los tales foragidos, que tuvieron consternada aquella comarca andaluza:
«El trágico fin de los dos bandidos escapados de la cárcel de Guadix, (…) se presta
á los más tristes comentarios.
Lo que el hierro no han conseguido lo ha logrado el fuego.
La victoria corresponde al petróleo. La autoridad, empleando este arma de combate,recuerda en cierto modo los más horribles extravios demagógicos, mancha el prestigio de sus medios de acción, y no se conserva á la altura propia de su sagrado carácter y á la distancia conveniente de los abominables recursos del crimen.
El derecho es garantía social que á todos comprende sin excepción alguna, y por eso se encuentran bajo la égida de la ley hasta los mismos bandidos. La ley castiga al culpable; pero, aun en el acto mismo del castigo , le presta amparo y le defiendo.
Ni la propia defensa autoriza al inhumano exterminio de los criminales con  ensañamiento implacable ó rigor innecesario, produciendo acaso nuevas y tristísimas desgracias
de parte de los perseguidores del crimen.
Los medios que hayan de emplearse para impedir ó repeler toda clase de agresiones, jamás deben ir á buscarse fuera de los límites de lo racional.
En este concepto protestamos contra ciertos hechos lamentable relatados por El Defensor de Granada.»
Este sentimentalismo de El Tiempo raya en lo grotesco tratándose de criminales como los bandidos de Guadix. ¿Pues qué quería el diario conservador, que se llevara á cabo un sitio en regla y que las victimas ascendieran á un número más deplorable y sensible cuanto mayor fuera? ¿Que se corriera el riesgo de que se burlara la acción ya tan ofendida de la justicia?
Ignoramos lo que quería El Tiempo; pero lo que la opinión deseaba, y esa opinión, formada por todos los hombres honrados, es que se pusiera término á un espectáculo tan repugnante, y si no pudo ser de otra manera que como fué, lo que alguien podrá lamentar es que haya sido con el retraso motivado por el poco celo ó 1a mala fortuna de la Administración conservadora.
Por lo demás, comparar el petróleo del criminal al usado en el trance de los bandidos de Guadix, es comparar el puñal del asesino á la espada de la justicia.
El sentido moral do El Tiempo está por este detalle completamente trastornado.”

NOTAS DEL ARTÍCULO

NOTA 1.- Siempre se habla de que los componentes y fugados de la carcel son seis, sin embargo la prensa de la época hay veces que habla de cinco y otras de seis, incluso llega a dudar entre cinco o seis.

DATOS DEL ARTÍCULO

  • Guadix es una ciudad y municipio español de la provincia de Granada, Andalucía, situado en la falda norte de Sierra Nevada. Es la capital histórica de la comarca homónima (conocida también como Accitania). (Wikipedia)
  • Granada es un municipio y una ciudad española, capital de la provincia homónima, en la comunidad autónoma de Andalucía. Está situada en el centro de la comarca Vega de Granada, a una altitud de 738 msnm, en una amplia depresión intrabética formada por el río Genil y por el piedemonte del macizo más alto de la península Ibérica, Sierra Nevada, que condiciona su climatología. (Wikipedia)
  • La Guardia Civil, popularmente llamada la Benemérita, es el primer cuerpo de seguridad pública de ámbito nacional en España. Fue fundado por el II Duque de Ahumada, Francisco Javier Girón y Ezpeleta en 1844.2 Es un Instituto Armado de naturaleza militar que, de acuerdo a lo que establece la Ley Orgánica 2/86, de 13 de marzo, forma parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Como tal, la Constitución, en su artículo 104, le fija la misión primordial de proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades de los españoles y garantizar la seguridad ciudadana, bajo la dependencia del Gobierno de la Nación. (Wikipedia)
  • Cortijo es el tipo de hábitat rural disperso propio de la zona meridional de España. Consta de zonas de vivienda y otras dependencias para la explotación agrícola de un extenso territorio circundante. Su modelo original es la hacienda y casa de labranza propias de la Andalucía occidental o bética (Valle del Guadalquivir), cuyo apogeo se dio en el siglo XVIII; de modo que es muy usual la expresión “cortijo andaluz”; aunque el término “cortijo” se usa, por extensión, para las formas similares de hábitat rural disperso en Andalucía, La Mancha y Extremadura. (Wikipedia)
  • Cortijada es una expresión de origen andaluz, para designar un pequeño núcleo de viviendas rurales, rodeado de campos de cultivo. (Wikipedia)

ENLACES DEL ARTÍCULO

(1).- http://www.ideal.es/granada/20081201/opinion/bandolerismo-granadino-ninos-guadix-20081201.html