«El hombre lobo, también conocido como licántropo, es una criatura legendaria presente en muchas culturas independientes a lo largo del mundo. Se ha dicho que este es el más universal de todos los mitos (probablemente junto con el del vampiro), y aún hoy, mucha gente cree en la existencia de los hombres lobo o de otras clases de «hombres bestia». (1)

El hombre lobo es una de las figuras más aterradoras que las personas nos podemos imaginar, ya que no estamos hablando de un animal o una bestia, sino de un persona que se transforma en algo diabólico para hacer daño a otras personas.

No se trata de una creación moderna debido a la mente de un escritor a guionista de Hollywood, todo lo contrario viene desde tiempo muy remotos.

Los Asirios ya tenían en su mitología un personaje parecido llamado Ekimmu, en otros lugares, en donde no abundan los lobos, los hombres se convertían en otras especies, así en Rusia podemos encontrar el hombre-oso, en África el hombre-león, en Asia los hombres-tigres…

Siempre han causado tanto terror que «durante la Edad Media todo lo que se necesitaba para ser acusado de hombre lobo era tener orejas puntiagudas, abundante vellosidad, dientes muy agudos o simplemente una apariencia poco tranquilizadora.» (2)

En el caso de España, el lobo está muy ligado a la cultura de nuestro país, especialmente en algunas zonas del norte, y lo que muy pocos saben es que en este país hubo un juicio en el que se dictaminó que el acusado era un hombre lobo.

Me estoy refiriendo a Manuel Blanco Romasanta, nacido el 18 de Noviembre de 1809 en Regueiro, una aldea de Orense.

Fue sastre hasta que se dedicó a la venta ambulante tras el fallecimiento de su esposa.

Su fama asesina se difundió rápidamente y todo el mundo lo señalaba como vendedor de «unto», grasa humana.

Fue capturado y juzgado, reconociendo haber cometido 9 asesinatos, en los que empleaba las manos y los dientes, llegando incluso a comerse los restos.

El estado en que se encontraban las victimas hacía pensar que habían sido devoradas por un lobo.

Romasanta dijo haber sido victima de una maldición cuando joven que lo convertía en un lobo.

El juicio dura aproximadamente un año en 1856 es condenado al garrote vil y a indemnizar a los familiares de las victimas.

Un hipnólogo francés que había seguido el caso, envía una carta al ministro pidiendo su perdón, dado que el acusado actúa de ese modo motivado por un enfermedad denominada licantropía y que no era responsable de sus actos.

Esto unido a las quejas de su abogado, hace que la Isabel II le libre de la pena capital por la de cadena perpetua.

En 1971 se lleva a cabo la primera versión cinematográfica por el director Pedro Olea e interpretada por José Luis Lopez Vazquez.

En esta versión se le cambia el nombre al asesino por el de Benito Freiro y la película se llama el bosque del lobo.

En el 2004 se hace una nueva versión, titulada «Romasanta, la caza de la bestia«, que podéis ver completa en este enlace ADNstream.



ENLACES A LOS ARTÍCULOS COMPLETOS:
(1).- http://es.wikipedia.org/wiki/Hombre_lobo
(2).- http://terror.territoriodelobos.com/hombres_lobo.php