Don Valero Ripoll y su amigo Gil,  fueron capaces de conseguir que una compañía de soldados franceses, más de 100 hombres, se rindieran sin oponer resistencia, y sin pegar ni un solo tiro.

Castillo de Calatayud, donde transcurre la historia de Valero Ripol y su amigo

Castillo de Calatayud, donde transcurre la historia de Valero Ripoll y su amigo

HISTORIA

Valero Ripoll nació el 11 de enero de 1785 en Zaragoza, y las crónicas lo describen como un «guapo mozo de arrojado carácter y espíritu emprendedor», que en 1808 contaba con 23 años, y pertenecía a una compañía de escopeteros, y tras enterarse que en Calatayud había una guarnición francesa, no se le ocurrió otra cosa que irse a ver al general Palafox y pedirle una compañía de hombres para atacarla.

Palafox, que estaba más preocupado en defender Zaragoza de un posible ataque francés, se negó en rotundo, pero Valero, un poco cabezota, como buen maño, pensó que el tomaría Calatayud con compañía o sin ella.

Así nos encontramos a  héroe Valero Ripoll dirigiéndose, junto con algunos que se le habían unido, para liberar la ciudad de la ocupación francesa.

Por el camino todos los acompañantes se lo pensaron mejor y decidieron dar la vuelta, todos menos

Retrato de Palafox realizado por Goya. Se dice que durante el asedio a Zaragoza le dijo a un emisario frances: "¿Capitular? No sé capitular, no sé rendirme, después de muerto hablaremos de eso."

Retrato de Palafox realizado por Goya.

dos, el propio Valero y su incondicional amigo Gil.

Viéndose solo con su amigo, cualquiera hubiera dicho aquello de «me vuelvo a casita«, pero Valero estaba seguro que con él y su amigo se bastaban para demostrar que dos maños pueden más que un ejercito.

Cuando llegó a Calatayud aún no había amanecido, y tranquilamente pide una entrevista con el jefe de la guarnición y le dice que se rinda sin oponer resistencia.

No sabemos que cara puso el comandante, que para más señas era italiano y no francés,  pero nos la podemos imaginar, y encima no se le ocurre otra cosa que decirle que formaba parte de un grupo de tres mil guerrilleros que se encontraban apostados en las inmediaciones, al ser todavía de noche era imposible comprobar si era o no cierto, y que si en media hora no daba él la señal de rendición, entrarían «a saco» y «pasarían a cuchillo» a todo a todo  aquel que tuviese acento de «lafran«.

Según algunas crónicas, durante el asedio a Zaragoza, los franceses mandaron un emisario a pedir la rendición de la ciudad, y la respuesta del general Palafox fue la siguiente:»¿Capitular? No sé capitular, no sé rendirme, después de muerto hablaremos de eso.»

El comandante se quedó perplejo y le dijo que esperara que tenía que hablar con el comandante del fuerte.

A nuestro protagonista Valero lo dejan solo y se dedica a darse un vuelta por las calles, con aplomo, como si no pasara nada, hasta que comprueba que está empezando a amanecer, y que cuando el sol salga se podrá comprobar que no hay tres mil hombres furiosos dispuesto a todo, sino uno solo, su amigo Gil, que le esperaba «sentado debajo de un árbol«.

Valero empieza a preocuparse, y más aún cuando puede ver una sombras de personas que se mueven a lo lejos, no se sabe con que intenciones, y mucho menos quienes eran.

«Ni corto ni perezoso» se va para el centinela del fuerte y le exige que llame al «italiano«, cuando este sale, Valero señala para las sombras, y le comenta que sus amigos guerrilleros se han puesto nervioso ante su tardanza y han mandado una avanzadilla para ver que le había pasado.

Es posible que el «italiano» dijera algo así como «¡Porca miseria, si me ha dado media hora y solo han pasado cinco minutos!» y que Valero Ripoll le contestara «¡Es que los españoles somos muy impacientes!«

Las sombras se acercaban, toda la guarnición ya sabía de la noticia y tres mil hombres contra ellos que solo eran ciento diez no les pareció una proporción muy a su favor por lo que se rindieron entregando las armas.

Lo que Valero Ripoll no sabía es que amigo Gil no se había quedado «sentado debajo de un árbol«, sino que había entrado en la ciudad y «casa por casa» había conseguido «reclutar» a once parroquianos, de lo cual se dio cuenta cuando el sol pegó de lleno contra su amigo y los voluntarios. Les hizo señas para que se acercaran, cogieran las armas y ataran las manos a la espalda a todos aquellos soldados, poniéndose en marcha hacia Zaragoza

Tendría que haber sido digno de ver, la cara de los gabachos cuando se dieran cuenta de que solo habían trece «guerrilleros«, Valero, gil y los once parroquianos, y la cara de Palafox cuando lo viera llegar con los prisioneros. Seguramente pensaría que con «cuatro» más como ese sería capaz de derrotar a todo el ejercito de Napoleón, pero no fue así, días más tarde es atacada la ciudad de Zaragoza, y ya es cuando sale a relucir Agustina de Aragón, que ni se llamaba de apellido Aragón ni era de Zaragoza, pero eso es otra historia.

Se que puede parecer un poco novelesco lo que acabáis de leer, pero Valero Ripol existió y así fue su hazaña.

DATOS RELACIONADOS CON EL ARTÍCULO Y ALGUNAS ACLARACIONES…

  • Zaragoza es un municipio español, capital de la comarca de Zaragoza, de la provincia homónima y de Aragón. Está situada a orillas de los ríos Ebro, Huerva y Gállego y del Canal Imperial de Aragón, en el centro de un amplio valle. (Wikipedia)
  • El escopetero era el miembro de unas tropas de caballería de la milicia antigua a la que sucedieron los dragones. Parece que los españoles fueron los primeros que hicieron uso de ellos y que estaban destinados a principiar el combate y a proteger las retiradas. (Wikipedia)
  • Calatayud es una ciudad de la provincia de Zaragoza, Comunidad Autónoma de Aragón, en España, (Wikipedia)
  • José Rebolledo de Palafox y Melci, duque de Zaragoza (Zaragoza, 28 de octubre de 1775 — Madrid, 15 de febrero de 1847), fue un militar español, que participó como capitán durante el sitio de Zaragoza en la Guerra de la Independencia. Por sus ideas liberales tuvo altibajos en su carrera, acabando sus días en Madrid, donde murió en 1847, y está enterrado en la Catedral-Basílica de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza. (Wikipedia)
  • Maño/a – Aragonés o perteneciente a Aragón. Gentilicio coloquial para los habitantes de Zaragoza y, en menor medida, resto de Aragón. Su origen es incierto (según el diccionario Corominas), aunque puede derivar de la palabra latina Magnus, que significa grande, magno (Wikipedia)
  • Lafran – Es un modo coloquial en España de denominar a Francia, proviene de la pronunciación francesa de «la France»
  • Parroquianos – Esta palabra se emplea para denominar a todos aquellos que pertenecen a la misma parroquia. Coloquialmente se empleaba para definir a un grupo de personas que se encontraban juntos en un momento en concreto.
  • Gabacho es una forma despectiva de referirse a los ciudadanos franceses y a todo lo que tenga que ver con Francia. (Wikipedia)

CRÉDITO DE LAS IMÁGENES

Palafoxhttp://es.wikiquote.org/wiki/Jos%C3%A9_de_Palafox_y_Melci

Castillo de Calatayudhttp://commons.wikimedia.org/wiki/File:20080817-Calatayud_Castillo.jpg