Comenta una antigua leyenda de casi todos los pueblos de este país, e incluso de otros, que un matrimonio que era amigo del hermano de la vecina de la peluquera que peina a la mujer de un cuñado que suele ir a tomar café a un bar que no recuerdo donde esta, que viniendo de pasar un fin de semana en casa de unos familiares del pueblo, al atravesar uno de los siete pueblos que tenían que atravesar, de pronto, en medio de la carretera se ve un bulto atravesado…

cementerioSiendo de noche como resultaba ser, una rápida reacción del conductor, que en cuestión se segundos valoró si era más prudente pasar por el arcén o pasarse al otro carril, esquivó aquel bulto, frenó intentando no hacerlo bruscamente y salió del coche…

Si aquello era un tronco de madera podría ser peligroso para otro conductor, cuando se alejó del coche en dirección a aquel bulto un par de pasos, con asombro pudo contemplar como se levantaba y salía corriendo en dirección al campo…

Lleno de estupor, entró en el coche y le comentó a su esposa lo que había visto, decidieron ir al «cuartelillo» a explicar lo ocurrido.

«El cabo de guardia» le dijo que no se preocupara, ya que se trataba de un vecino del pueblo que tenía instintos suicidas pero que no era peligroso.


No recuerdo desde cuando vengo escuchando historias similares según quien te lo cuente:

En ocasiones, el suicida es un enano, en otras es un hombre que se quedó viudo y no puede vivir sin su mujer…

Otras veces, todo ocurre delante de un cementerio, y la supuesta persona, sale corriendo hacia él, la policía después explicará que es el alma de alguien que murió atropellado…

Un detalle que nos indica que se trata de una leyenda urbana, en primer lugar es lo repetitivo de la historia y en distintos pueblos y lugares y después la poca importancia con la que se toma la policía la información…

Hay una variante de la historia en la que la policía informa que llevan muchos años recibiendo denuncias de este tipo, pero que nadie sabe quien es el supusto suicida, ni tienen manera de localizarlo.

Sea como sea, la historia no es más que una leyenda urbana.

Tened cuidado, las leyendas urbanas buscan sus victimas… ¿Seras tú el siguiente?

Y recuerda: Cada vez que alguien se cree una leyenda urbana se muere un gatito… ten piedad de estos pobre animalitos.