INTRODUCCIÓN

El 16 de junio de 1945, un extraño acontecimiento sacude la población de Laroya, en la provincia de Almería, la niña María Martínez Martínez del cortijo Pitango pudo comprobar como unas luces azules caen del cielo contra ella prendiendo fuego su delantal.

A partír de ese día esta misma situación se repite en distintos lugares de la comarca.

HISTORIA

«El 16 de Junio de 1945, sin que nadie supiera la causa,  ardieron varias casas y  enseres  en los distintos domicilios de las gentes del  pueblo. Uno de los primeros episodios tuvo lugar en las tierras del cortijo Pitango. La ropita de la niña María Martínez se prendió de forma inexplicable cuando descansaba en su cama. Esa misma tarde, en el cortijo Francos ardió el trigo y algunos aperos de labranza. » (1)

A la misma hora, sobre las ocho de la tarde, » varios montones de trigo comenzaron a arder de forma repentina y sin ningún motivo aparente en el caserío Franco.» (2)

«Esa noche, los vecinos pasaron toda la noche buscando un posible responsable de estos fuegos, y antes de amanecer,  tras no encontrar a nadie, decidieron avisar a la Guardia Civil. Estos comprueban que han ardido diversas partes de varios cortijos y ante ellos una olla de lentejas se prende sola y también mantas de camas. Al día siguiente los fuegos se van extendiendo a los demás cortijos y sus enseres.»(3)

Pronto los periódicos de la época se hacen eco de la noticia, los lugareños empiezan a hablar que es obra del Diablo, ya que reconocen un cierto olor a azufre en cada nueva combustión.

El gobierno manda a toda una serie de científicos, cada uno de ellos de una especialidad distinta, que acaban concluyendo que aquel fenómeno no se debe a causa naturales, pero tampoco son capaces de decir que otra causa puede provocarlos.

Esta comitiva de científicos iba encabezada por José Cubillo Fluiters, jefe del Servicio de Magnetismo y Electricidad Terrestre del Instituto Geográfico y Catastral, que pudo comprobar delante de él como se producían esos incendios, a los pocos días su paciencia se agotó y con todo su equipo humano abandonó la zona, no así con su equipo mecánico que al parecer, y según cuenta los lugareños, se le quemó cuando fue golpeado por una de esas misteriosas luces incendiarias.

Había quién decía que todo esto era producido por «el niño» una extraña figura de aspecto desagradable que algunas personas dijeron ver por las cercanía, otras en cambio, culpaban a la niña María Martínez, la primera persona que experimentó en su cuerpo este fuego, ya que fueron varias las ocasiones en que hubo que volver a salvarla de las llamas, a niña acabó suicidándose tomando sosa caustica, su hermano se ahorcó y su hermana se precipitó por un barranco.

A los pocos días esas luces y fuego desaparecieron, hasta 1950 en que se volvieron a repetir algunos casos.

Hasta el día de hoy, nadie ha podido dar un explicación racional a lo ocurrido.

ENLACES DEL ARTÍCULO

(1).- Cultura Andalucía

(2).- Mundo misterio

(3).- Almería Viva

OTROS DATOS RELACIONADOS CON EL ARTÍCULO

  • Laroya es un municipio español de la provincia de Almería, Andalucía. En el año 2005 contaba con 127 habitantes. Su extensión superficial es de 21 km² y tiene una densidad de 6,0 hab/km². Sus coordenadas geográficas son 37º 18′ N, 2º 20′ O. Se encuentra situada a una altitud de 860 metros y a 75 kilómetros de la capital de provincia, Almería.